viernes, 26 de mayo de 2017

Sesión 12ª con Susana Noeda y Carlos Lapeña


     El miércoles, 24 de mayo estuvieron con nosotros Susana Noeda y Carlos Lapeña, en la Biblioteca del IES Príncipe Felipe de Madrid.






     Susana Noeda nos habló de sus dos sellos editoriales: Editorial Adeshoras, especializada en literatura  (narrativa y poesía) (ver la página) y la Editorial Anexo, dedicada a libros de humanidades -académicos y divulgativos- (ver la página).




     Carlos Lapeña, escritor y bibliotecario, nos comentó su relación con los libros como profesión y como pasión. Y nos presentó algunas de sus numerosas publicaciones (ver la página).  




La información sobre la literatura infantil y juvenil fue uno de los puntos fuertes de su discurso. 









Y, posteriormente, pasó a presentarnos su poemario Panorama y rendija, la reflexión personal de una voz comprometida y crítica con la sociedad actual. El libro cuenta con ilustraciones y poemas visuales de Fernando Ferro y un CD con quince temas musicales de Pablo Lapeña (ver la página).



Aquí os dejamos algunos vídeos de Carlos Lapeña recitando sus poemas:

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jueves, 11 de mayo de 2017

Sesiones del 9 y 10 de mayo de 2017

Poesía en grupo y cadáveres exquisitos




     Mientras hacíamos los últimos retoques al segundo libro que queremos publicar, aún nos quedó tiempo para unas últimas creaciones en grupo. 




     El buen resultado de los poemas colectivos nos animó a proseguir en esa línea. Partimos de un texto de Sebastián Galán, “Piedra o barro” de su último libro Puertas abiertas (Ed. Lastura), que nos pareció muy sugerente:


Nuestro amigo Anónimus con el libro de Sebastián Galán.


Piedra o barro

Me estoy volviendo piedra.

Apenas mis ojos
parpadean ante la belleza,
soy parte del asfalto
que llena el paisaje.

Me estoy volviendo piedra.

Como el árbol seco,
mi corazón no sangra
con el golpe del leñador.
Soy humeante lava
del volcán inerte.

Me estoy volviendo piedra.

Y no me hundo
y torno nube
por no hacer daño
si veo la sonrisa de un niño
la anciana y limpia mirada,
o el grito silencioso
del que nada tiene.

Me estoy volviendo

barro.




     Después de su lectura, decidimos responder con otros poemas hechos en grupo:




Me estoy volviendo piedra
porque el engaño
me convierte en diamante frío.

Me estoy volviendo piedra
porque respiro el aire
que todos ensuciamos.

Me estoy volviendo piedra
porque la violencia
endurece mi piel y mi alma.

Me estoy volviendo brisa
cuando los pájaros me prestan sus alas
y soy libre un instante.

(AUTORES: Estefanía Martín Muñoz, Rocío Granados Hidalgo, bichitoraptor73 (Juan Carbonell Sánchez) y Jaco Liuva.)
 




¿Agua o hielo?

Me estoy volviendo hielo.
Apenas  grito cuando mi equipo gana
ni tarareo ritmos al pasear.
Formo parte del oscuro congelador de mentiras,
ya ni me sobresalta la nieve al caer.
No me frotes los dedos gélidos,
o se me caerán.
Ante el ocaso último
se mantiene mi rostro inerte.

Soy hielo.

Empezó a derretírseme el oído
por tus palabras de amor.
Mi bloque de orgullo se diluyó rápido
al recordar lo que solíamos hacer.
Veo el cielo convertido en agua
y contemplo los cerezos en flor.
Mi frágil cuerpo, ante el calor de tu obsequio,
ya tiembla.

Soy agua.

(AUTORES: Sisaypoe, María de Gonzalo Arenillas, Carlos Mendigutía Gómez y Alejandro Puga Gómez.)





        g h



Me estoy volviendo piedra

El mundo me rebota,
los hombres no me traspasan,
los árboles no se reflejan.
                      
Me estoy volviendo piedra

Las palabras no calan en mí
La música se apaga
La poesía no me salva

Me estoy volviendo piedra

Los círculos se deforman
El blanco pierde su brillo
Las líneas no existen.

Me estoy volviendo piedra

El sonido del agua me diluye
El canto de los pájaros me eleva
Y el tacto me derrite.

Me estoy volviendo pálpito.

(AUTORES: Sofía Cañellas Briones, Katerina Stamatakis García, Anele Doquieriz y Jaco Liuva.)


          g h



Me estoy volviendo ira

Las noticias me aturden,
los comentarios me abruman,
lo cotidiano me desborda.

Me estoy volviendo ira

Las personas no me llegan,
la naturaleza no me calma,
la vida no me da.

Me estoy volviendo ira

La amistad me vacía,
la generosidad está ausente,
la humanidad se desvanece.

Me estoy volviendo ira

Una palabra me tranquiliza,
una sonrisa me llena,
un gesto me sosiega.

Me estoy volviendo nube.

(AUTORAS: Helena Martínez Luengo y Pilar García Rincón.)

          g h



Me volveré tiza

Me estoy volviendo piedra.

Piedra negra y dura
camuflándose en el paisaje
oscuro, aislado, vacío.
Taciturna, no hablo.

Me estoy volviendo piedra.

No hay vida a mi alrededor.
No se asoma siquiera una flor
que me pueda dar la alegría
que me pueda ofrecer su sonrisa
cálida y tranquilizadora.

Me estoy volviendo piedra.

No hay viento, no hay brisa
que me pueda levantar.
Excepto la tuya,
para poder respirar.

Si tú vienes, te haré un hueco a mi lado.
Si me das tu sonrisa,
entonces, solo entonces
me volveré tiza.

Y escribiré versos
solo para ti
para que me quieras
como yo te querré a ti.

(AUTORAS: Giorgia Artabella y Ana Chuan López de Gonzalo.) 


          g h



Soy fuego:
destruyo, transformo en negro,
arruino paisajes y vidas,
elimino esperanza.

Soy fuego:
fruto de roces
y mi brillo siniestro
pronostica caos y tristeza.

Las lágrimas disipan la maldad.
Me estoy volviendo humo
libre, ligero, flotando
y no destruyo,
solo vuelo.

(AUTORAS: Marta Sancho Fernanz y Fe María Jiménez Prieto.)


          


     Mientras tanto, uno de los miembros del taller propuso comenzar un nuevo cadáver exquisito con un verso del poema de Sebastián Galán “Llave”:

Coge un libro de poesía

     Pasamos uno por uno respondiendo con un nuevo verso sin ver nada más que el último escrito.

     Estos son los resultados:




Incólume y en silencio

Coge un libro de poesía
y lee el poema de la vida.

Mientras contemplo el día,
llega el ocaso
y la Luna se viste de novia
para unirse con el Sol ruborizado.
Desde ahí, otear el regocijo de la existencia
que, incólume y poderosa, sigue arrastrándonos
a un horizonte hacia el que caminar.
Las densas nubes acompañan el serpenteo del río,
los relámpagos y truenos se precipitan sobre los árboles.
Así, en el pánico de la tierra, se escucha el silencio.
Nace la paz.

(AUTORES: Adriana María Ruiz de Molina, Teresa Sánchez García, Sisaypoe, María de Gonzalo Arenillas, bichitoraptor73 (Juan Carbonell Sánchez), Rocío Granados Hidalgo, Estefanía Martín Muñoz, Carlos Mendigutía Gómez, Alejandro Puga Gómez y Jaco Liuva.




Camina o reinventa

Coge un libro de poesía
con tus manos blancas abiertas a la luz
que alumbra tu pálido rostro.

Suena lejana tu risa y tu voz,
y en mis  ojos se reflejan lágrimas de terror,
por miedo a perderte,
por miedo a no sentir nada más.

Me quedo inválido, no hago nada,
como si tuviera unas molestas cargas
que me aplastan, sin dejarme libertad
para elegir un nuevo camino en mi vida,
camino de alegría y esperanza,
camino del amor.

Llevaré una mochila
cargada de recuerdos,
emociones y sueños
que se reflejen en tus ojos
para siempre.

(AUTORES: Helena Martínez Luengo, María de Gonzalo Arenillas, Katerina Stamatakis García, Pilar García Rincón, Marta Sancho Fernanz, Belén del Molino Dueñas, Fe María Jiménez Prieto, Jaco Liuva, Giorgia Artabella, Ana Chuan López de Gonzalo Sofía Cañellas Briones y Anele Doquieriz.)


jueves, 27 de abril de 2017

Sesiones del 24 y 25 de abril 2017

En estas dos sesiones hemos trabajado los cadáveres exquisitos.

A principios del pasado siglo, el escritor francés André Breton planteó la creación colectiva de poemas y dibujos para indagar en los mecanismos inconscientes del cerebro. Las obras se llamaron cadáveres exquisitos porque el primer poema creado comenzaba así: "El cadáver exquisito beberá el vino nuevo". Neruda y Lorca los llamaron "Poemas al alimón"; Nicanor Parra y Huidobro, "Quebrantahuesos".
















Los participantes en el Taller, inspirados por unas cuantas chucherías, decidimos crear, verso a verso, nuestros cadáveres exquisitos originales:


VEINTE OJOS Y UN ADJETIVO

25/4/17


El sueño llegaba lentamente para quedarse
durante unas horas.

Pupilas diáfanas, calima en la mente.

Una confusa mirada de niebla,
unos claros ojos verdes se abren paso
a través del oscuro arbusto de la ira.

Otros ojos aviesos me escudriñaban
mientras contemplaba la lluvia desde la ventana.
El viento la golpeaba y los pájaros, buscando un refugio,
se escondían dentro de un cálido abrazo
para dejar un recuerdo eterno…



Autores: Adriana María Ruiz de Molina, Teresa Sánchez García, Sisaypoe, María de Gonzalo Arenillas, Juan Carbonell Sánchez, Rocío Granados Hidalgo, Pilar García Rincón, Estefanía Martín Muñoz, Carlos Mendigutía Gómez, Alejandro Puga Gómez y Jaco Liuva.



Y, al día siguiente:

















ANHELO DE UN NOMBRE

26/4/17

Un canario viejo llena el aire
con sus últimos gorjeos.

Una llama reluciente, de pronto, se apaga.

El frío me alcanza
siento tus cuchillas heladas en mí,
congelando mi alma.

Ansío un día cálido,
vestido de alegrías
en una fiesta de sonrisas
pendientes de tus ojos.


VERSOS HILVANADOS

25/4/17


Las cortinas colgaban de diez aros,
bordadas por mano experta
con el hilo de los recuerdos.


25/4/17

Qué ganas tenemos de vacaciones…
Igual la lengua nos sirve
para entender, apreciar, ceder.

Amor a la magia que nos hizo.
Revivir el sueño de estar juntos,
 en esa primavera anticipada
sin preocupaciones,  sin compromiso,
sin nada de qué ocuparse.

Primavera caótica, no terrible,
solamente desordenada.

Otoño  quejumbroso,
lamiendo sus heridas,
no perdona la vida
a los habitantes del verano,
que, como atlantes sin ciudad,
deambulan, pobladores del pecado.

Sentimos el renacer del mundo,
la prepotencia de la naturaleza.
Amén.


Autores: Helena Martínez Luengo, María de Gonzalo Arenillas, Alicia Arriero Higueras, Neyrael, Katherina Stamatakis García, Marta Sancho Fernanz, Belén del Molino Dueñas, Fe María Jiménez Prieto, Jaco Liuva, Irene García Cárdaba, Giorgia Artabella, Sofía Cañellas Briones.